¿Cómo puedo aliviar los síntomas de mi bebé?

Como con cualquier problema de salud, si crees que los síntomas de tu bebé pueden deberse a una alergia a la proteína de la leche de vaca, es conveniente que acudas a tu pediatra para que pueda hacer un diagnóstico definitivo.  El proceso de diagnóstico para esta alergia alimentaria puede en ocasiones llevar su tiempo y, mientras tanto, seguro que querrás hacer todo lo posible para aliviar algunos de los síntomas de tu bebé.

Aunque le hayan diagnosticado a tu bebé alergia a la proteína de la leche de vaca y hayas empezado una dieta sin proteínas de leche de vaca, puede tardar varias semanas en desaparecer por completo su reacción alérgica.  Infórmate de cómo puedes ayudar a que tu bebé se sienta mejor mientras tanto.

¿Cuáles son los alimentos que contienen proteínas de leche de vaca?

Puede que los siguientes consejos te resulten útiles.  En cualquier caso, debes hablar con tu profesional sanitario para recibir consejos más detallados sobre el manejo de los síntomas concretos y el malestar de tu bebé.

Ayuda con el reflujo

Si tu bebé tiene reflujo, un par de recomendaciones prácticas pueden ayudar:

  • Crea una atmósfera confortable a la hora de las tomas para ayudar a que tu bebé se relaje
  • A veces, unas tomas más pequeñas y cortas funcionan mejor que unas tomas de gran volumen
  • Intenta que tu bebé no trague demasiado deprisa o engulla la toma
  • Comprueba que la tetina que estás utilizando no haga que tu bebé trague demasiado aire mientras bebe
  • Mantén a tu hijo en posición erguida justo después de la toma, para que el alimento se deposite en el estómago
  • Evita las ropas apretadas que pueden presionar la barriga de tu bebé
  • No permitas que se fume cerca de tu bebé, ya que eso puede afectar al reflujo

Si estos consejos no te ayudan, habla con tu pediatra, quien puede prescribirte un agente espesante especial que tendrás que añadir al alimento de tu bebé para ayudar a que permanezca en el estómago en lugar de ser regurgitado.

Ayuda con los gases

Todos los lactantes pueden tener gases, pero algunos consejos prácticos pueden ayudar:

  • Alimenta a tu bebe despacio, y haz una pausa de vez en cuando
  • Si le das el biberón: Inclina el biberón de forma que la tetina quede siempre llena de leche; de esta forma se evita que el bebe trague burbujas de aire al beber.  Comprueba que el orificio de la tetina sea suficientemente grande, porque si es demasiado pequeño, los bebés pueden tragar mucho aire
  • Asegúrate de que tu bebé expulsa al menos un buen erupto después de cada toma; prueba a masajearle la parte izquierda de la espalda, empezando por la parte inferior y subiendo lentamente hacia los hombros; o trata de hacer bicicleta suavemente con las piernas con tu bebé tumbado sobre ellas boca arriba

Ayuda con los cólicos o el llanto

Los lactantes con alergia a la proteína de la leche de vaca pueden tener cólicos, lo que les produce un llanto excesivo sin ningún motivo aparente.  El llanto tiende a producirse durante al menos 3 horas al día, más de 3 días a la semana y persiste durante 3 semanas o más.  Si tu bebé tiene cólicos, prueba a hacer lo siguiente:

  • Prueba a llevar a tu bebé con un arnés para lactantes o una mochila frontal pegado a tu pecho mientras caminas, ya que el contacto corporal y el movimiento pueden calmarle.
  • Pon sonidos relajantes, como música suave, el ruido de un ventilador o una grabación con los latidos del corazón, para ayudar a crear un entorno parecido al del útero materno
  • Masajea la piel de tu bebé, ya que a los lactantes les encanta el contacto de piel con piel y puede que observes que un masaje dado con regularidad ayuda a reducir el llanto y la irritabilidad de tu bebé.  Pide más información a tu profesional sanitario sobre masajes infantiles

Ayuda con las erupciones cutáneas

Una reacción alérgica a las proteínas de leche de vaca puede hacer que tu bebé presente una erupción cutánea y picor.

  • Intenta que tu bebé no se rasque, ya que eso podría agravar los problemas de piel y aumentar el riesgo de infección; tu pediatra puede recomendarte que le pongas manoplas para evitar que se rasque y mantener sus uñas cortas
  • Si observas que las fibras sintéticas agravan la erupción cutánea, intenta vestir al bebé con materiales naturales, como algodón
  • Lava la ropa nueva antes de usarla con tu bebé, y prueba a cambiar a un jabón en polvo no biológico y a evitar los suavizantes, para que no queden residuos químicos en la ropa de tu bebé
  • A veces, un tiempo caluroso puede hacer que la erupción empeore, así que prueba a mantenerlo lejos del calor si observas que esa puede ser la causa
  • No laves al bebé con jabones ni detergentes; estos productos destruyen los aceites de la piel y pueden producir reacciones adversas
  • Pregunta a tu pediatra o farmacéutico sobre el uso de cremas emoliente para mantener húmeda la piel de tu bebé, y evitar los brotes y un mayor daño a la piel
  • Los emolientes o hidratantes deben aplicarse bajo la supervisión del pediatra
  • Evita las cremas acuosas
  • El eccema causa piel seca que se quiebra fácilmente, así que asegúrate de que tus manos estén escrupulosamente limpias para no introducir infecciones en la piel de tu bebé

Dependiendo de lo intensa que sea la erupción de tu bebé, el pediatra puede considerar también la prescripción de algunos tratamientos o la aplicación de apósitos especiales para ayudar a reducir la inflamación, el enrojecimiento y el picor.  Habla con tu pediatra si piensas que tu bebé puede necesitarlos.