¿Qué pruebas de alergia pueden ayudar a diagnosticar una alergia a la proteína leche de vaca?

Si los síntomas de tu bebé están empezando a hacer que te preguntes, "¿Será alergia a la proteína de la leche de vaca?", habla con tu pediatra; te hará algunas preguntas sobre los síntomas de tu bebé y es posible que le hagan algunas pruebas.  Puede que deriven a tu bebé a un especialista de un hospital.

Si el pediatra sospecha que tu bebé tiene una alergia alimentaria mediada por IgE, ya que los síntomas de una reacción alérgica aparecen inmediatamente (en cuestión de horas) después de tomar alguna comida o bebida que contiene proteínas de leche de vaca, Para establecer el diagnóstico correcto, Es posible que su pediatra le pida que retire todas las proteínas de leche de vaca de la dieta de su hijo durante un período de 2 a 6 semanas bajo una supervisión médica cuidadosa.  Esto se conoce como dieta de eliminación, posiblemente para confirmar el diagnóstico podría realizar pruebas de punción cutánea o análisis de sangre, no obstante, estas pruebas no detectarán en tu bebé una alergia alimentaria no mediada por IgE.

¿Cuáles son los alimentos que contienen proteína de leche de vaca?

Prueba de punción cutánea

La prueba de punción cutánea (PPC) se realiza en un servicio de alergología para demostrar una respuesta alérgica a un alergeno específico y puede ayudar a confirmar si tu bebé tiene alergia a las proteínas de leche de vaca.  La PPC es sencilla, segura y rápida, y sus resultados se conocen en un plazo de 15-20 minutos.

Se aplica sobre la piel una cantidad diminuta de solución de proteínas de leche de vaca, lo que puede causar una pequeña respuesta alérgica localizada en forma de un habón y enrojecimiento.  Si el pediatra no está seguro de si tu bebé es alérgico a las proteínas de leche de vaca o a algún otro alimento, es posible que pruebe al mismo tiempo varias cosas diferentes.

Los resultados tienen que interpretarse conjuntamente con la historia clínica de tu bebé y otros factores.  Por eso es importante que la prueba de punción cutánea sea realizada únicamente por un pediatra cualificado en un servicio de alergología.  No utilices pruebas que se vendan fuera de las farmacias o en Internet, ya que pueden no ser fiables; además, puede que las recomendaciones y la información que facilitan no sean seguras ni adecuadas para tu bebé.

Análisis de sangre

En algunos casos, el médico puede recomendar análisis de sangre si la prueba de punción cutánea no resulta práctica (por ejemplo, si tu bebé presenta un eccema generalizado) o para confirmar los resultados de dicha prueba.

Se realizará un análisis de sangre a tu bebé a la espera de sus resultados después de ser analizados.  Allí se verá si contiene un tipo de anticuerpo llamado IgE.  En personas con alergia a la proteína de la leche de vaca mediada por IgE, el sistema inmunitario produce anticuerpos IgE en respuesta a las proteína de leche de vaca, lo que desencadena una reacción alérgica.  Por consiguiente, si este análisis de sangre demuestra que existe una presencia elevada de un anticuerpo IgE específico, eso sugiere que tu bebé ha tenido una reacción alérgica.

Tanto la prueba de punción cutánea como los análisis de sangre son relativamente sencillos, pero no pueden detectar alergias a la proteína de la leche de vaca que no estén mediadas por IgE.  Aunque los resultados sean negativos, existe la posibilidad de que tu bebé pueda tener alergia a la leche de vaca.

Si el médico sospecha que tu bebé puede tener una alergia a la proteína de la leche de vaca mediada por IgE, o los resultados de la prueba de punción cutánea o los análisis de sangre son negativos, pero otros signos sugieren que tu bebé podría tener una alergia, el médico puede sugerirte que pongas al bebé una dieta de eliminación seguida de una provocación alimentaria.  (Y recuerde que es fundamental que esto lo hagas únicamente bajo la supervisión de un profesional sanitario.)  Aunque es más difícil de hacer, es una de las formas más precisas de diagnosticar alergia a la leche de vaca.