¿Qué alimentos contienen proteína de la leche de vaca?

Esta lista puede parecer confusa, pero por ley la palabra “leche” debe aparecer tras algún nombre confuso de derivados de leche y debe ser mostrada en la lista de ingredientes prefabricados y pre-envasados.

¿Qué alimentos contienen proteína de la leche de vaca?

  • Fuentes evidentes de PLV: leche de vaca (fresca/ UHT), yogurt, queso fresco, queso, mantequilla, margarina, cuajada, nata o nata artificial, helado, bebidas a base de leche, leche en polvo, leche evaporada y leche condensada. No olvides que los bebés con alergia a la leche de vaca pueden tener alergia también a la proteína de leche de otros animales como cabras u ovejas.
 
  • Fuentes ocultas de PLV: la PLV puede estar oculta en un gran número de alimentos como el pan, galletas, tartas, comidas preparadas para bebés y carnes procesadas, así que siempre es importante leer cuidadosamente las etiquetas de los alimentos. Es una buena idea pedir en tu supermercado una lista de los alimentos libres de PLV. A continuación tienes unos ejemplos de las fuentes de leche a las que se debe prestar atención: caseína (cuajadas), casinatos hidrolizados, sueros o sueros sólidos, proteína de suero, suero hidrolizado, lactoalbúmina, azúcar de la leche, lactoglobulina, lactosa, leche desnatada en polvo, sólidos lácteos, proteína de leche, sólidos lácteos no grasos, grasa butírica y leche modificada.

Esta lista puede parecer confusa, pero por ley la palabra “leche” debe aparecer tras algún nombre confuso de derivados de leche y debe ser mostrada en la lista de ingredientes prefabricados y pre-envasados en cualquier lugar de la Unión Europea. También en nuestro país se actualizó el Real Decreto 2220/2004, el cual indica que todos los alimentos puestos en el mercado deben informar de la posible presencia en su composición de leche y sus derivados, incluido la lactosa.

Sin embargo, esto no ocurre con los alimentos no envasados como panadería, delicatesen o productos de  carnicería (carnes procesadas y salchichas). Es mejor evitar alimentos que se vendan sueltos, en los que nos se conocen los ingredientes.

No deberías confiar sólo en las etiquetas de asesoramiento de alergias, sino que debes leer la lista de ingredientes completa. Los productos prefabricados suelen cambiar sus recetas, así que asegúrate de comprobar los ingredientes cada vez.