La alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV) y la intolerancia a la lactosa no son lo mismo, pero suelen confundirse porque ambas están causadas por lo mismo (la leche) y comparten algunos signos y síntomas. Entre ellos destacan problemas intestinales y de alimentación, como gases, diarrea, abdomen hinchado, dolor abdominal y retortijones, ruidos estomacales y náuseas. Ahora bien, al estar implicado el sistema inmunitario en APLV, los lactantes con alergia a las proteínas de leche de vaca pueden mostrar también síntomas de alergia, como erupción cutánea con picor, sibilancias, moqueo o tos. Estos síntomas no se observan en la intolerancia a la lactosa, ya que en este trastorno no está implicado el sistema inmunitario.

En el caso de la intolerancia a la lactosa, el sistema digestivo no es capaz de digerir bien la lactosa, que es un azúcar presente en la leche. Así que, en lugar de ser digerida y absorbida, la lactosa permanece en el intestino y causa los síntomas de intolerancia a la lactosa. Por ejemplo, la lactosa puede ser metabolizada por bacterias para producir gases y ácidos que provocan malestar. La intolerancia a la lactosa puede presentarse de manera temporal, como episodios de dolor estomacal, y en estos casos normalmente se resuelve a corto plazo. La intolerancia a la lactosa también puede durar toda la vida, como en casos de personas que nacen con una intolerancia primaria a la lactosa o la desarrollan durante el crecimiento. La intolerancia a la lactosa provocada por un defecto genético (denominada alactasia primaria congénita) es infrecuente antes de los 2–3 años de edad1.

Otra diferencia es que, con la APLV, incluso una pequeña cantidad de proteínas de leche de vaca puede provocar una reacción alérgica en tu bebé. Por el contrario, los bebés con intolerancia a la lactosa pueden tolerar pequeñas cantidades de lactosa y las proteínas de la leche de vaca.

 

Alergia a la proteína de la leche de vaca

Intolerancia a la lactosa

Reacción alérgica a las proteínas de la leche de vaca

Incapacidad de digerir la lactosa de la leche

Interviene el sistema inmunitario

No interviene el sistema inmunitario

Pueden aparecer síntomas gastrointestinales, cutáneos y respiratorios

Los síntomas son solo gastrointestinales, como diarrea. No aparecen síntomas cutáneos ni respiratorios

Una pequeña cantidad de proteínas de leche de vaca podría provocar una reacción alérgica

Normalmente se puede tolerar una pequeña cantidad de lactosa. Las proteínas de la leche de vaca no provocan reacciones alérgicas

Si aún tienes dudas sobre la diferencia entre la alergia a la proteína de la leche de vaca y la intolerancia a la lactosa, consulta a tu médico.

 

Bibliografía
1. Heyman MB. Pediatrics 2006;118:1279-1286.